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Real Seminario de San Carlos Borromeo (Zaragoza)

Real Seminario de San Carlos Borromeo (Zaragoza)

enero 26, 2020 @ 6:40 pm
by HISPANIARUM REGNUM

Del conjunto de iglesia y colegio que forman el Real Seminario de San Carlos Borromeo en Zaragoza, diría Torralba Soriano que es un “ejemplo perfecto de decoración barroca, prácticamente único (…) en todos los territorios de la Corona de Aragón. Es un conjunto, además, de armonía poco común, lograda por la afortunada acumulación de obras de diferentes épocas” 1

Así es; una lograda armonía en un edificio que tiene su origen en la segunda mitad del siglo XVI de la mano de la implantación en Zaragoza de la Compañía de Jesús. Sobre varios solares y la antigua sinagoga mayor levantan su colegio e iglesia dedicada a la Inmaculada, siendo la primera piedra puesta en 1574 y consagrándose la iglesia en 1585, en estilo tardo-plateresco. Sobre la iglesia fueron posteriormente adosándose capillas, entre las que destaca sobremanera la capilla de San José, dedicada por la duquesa de Villahermosa en 1692. Su estilo influiría en la reforma integral de la iglesia que se inicia en 1723 y dura hasta 1736, dotándola del esplendor barroco que ahora muestra.

El retablo antiguo del altar mayor fue retirado y en su lugar se erigió uno nuevo, gran obra que preside, como no, la Inmaculada Concepción de María, pero que se corona con la “Santísima Trinidad, representada según la antigua, y poco frecuente, iconografía de tres personas semejantes”1. Para mejor entendimiento de todos, debajo una gran cartela reza: “Deus trinus et unus”.

Los jesuitas solo pudieron disfrutar de esta reforma por corto espacio de tiempo, pues en 1767 Carlos III firmaría el decreto de expulsión de la orden de sus reinos, y el Papa Clemente XIV su disolución en 1773. Así, en 1770 todo su complejo se convertiría en el Real Seminario de San Carlos Borromeo en honor al monarca.

Entre los expulsados en aquellos días se encontraba José Pignatelli (1737-1811) que junto con otros miembros de la orden emigró a Italia y jugó un importante papel como aglutinador de los emigrados y para la restauración de la orden que llegaría en 1814, tres años después de su muerte. Eso sí, el Real Seminario no volvió ya a manos jesuitas.

Aparte de su labor religiosa, por la que fue declarado santo por la Iglesia católica, fue un hombre “amante de las matemáticas, buenas letras, música, pintura y generalmente versado en las ciencias y en las artes, y promotor de una y otras entre los españoles” según uno de sus compañeros”2

Una placa en el exterior del seminario, a punto de tornarse ilegible por el deterioro, y que aquí se transcribe, le recuerda:

HIC STVDVIT DOCVIT

SACRA MINISTERIA EXERCVIT

( ) JOSEPH PIGNATELLI SJ

NOBILISSI(MUM) DECVS

CAESARAVGVSTAE

VBI

NATVS EST

ANNO MDCCXXXVII

A. M. D. G.

Y que, salvo error, vendría a decir: Aquí estudió, enseñó y ejerció sus sagrados ministerios José Pignatelli, jesuita, noble gloria de Zaragoza donde nació el año 1737. A mayor gloria de Dios.

1 Federico Torralba Soriano. Real Seminario de San Carlos Borromeo. Monumentos de Aragón. Institución Fernando el Católico. Diputación Provincial de Zaragoza. Zaragoza, 1974.

2 Real Academia de la Historia. Diccionario Biográfico Español (http://dbe.rah.es)

Placa José Pignatelli

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